¿Qué es la diabetes?

La diabetes es una enfermedad grave y crónica que afecta la capacidad del organismo para producir o utilizar la insulina, una hormona importante que regula los niveles de glucosa en sangre.

Existen tres tipos: la diabetes tipo I, que aparece más frecuentemente durante la infancia y la juventud; la tipo II, que es la más común y se desarrolla con mayor frecuencia en los adultos y en los jóvenes con obesidad, y la gestacional que ocurre durante la gestación y puede aumentar el riesgo de complicaciones durante el embarazo y el parto, y de desarrollar diabetes tipo 2.

Entre los factores que tienen mayor incidencia para la diabetes tipo II se encuentra el sobrepeso y la obesidad, y en ese aspecto la OPS advirtió que «la prevalencia de adultos con sobrepeso en las Américas es el doble del promedio mundial» y se encuentra en aumento. Entre 2000 y 2016 se incrementó un 17,3% pasando de 53,3% de la población al 62,5%.

La prevalencia de sobrepeso y obesidad es mayor entre los hombres (64,1%) que entre las mujeres (60,9%), en tanto que el organismo calificó de «alarmante» la situación de adolescentes, niñas y niños.

Entre las complicaciones que puede provocar la diabetes figuran la retinopatía (inflamación de la retina del ojo) diabética, nefropatía (insuficiencia renal) diabética, neuropatía (alteraciones del sistema nervioso) diabética, cardiopatía coronaria, enfermedad arterial periférica y accidente cerebrovascular.

Las enfermedades cardiovasculares son las comorbilidades más comunes de la diabetes y son la principal causa de morbilidad y mortalidad en personas con esa patología.

En relación con la mortalidad, todas las enfermedades no transmisibles (ENT) representaban el 73,6% de las muertes en el mundo en 2019, año en que los decesos por diabetes habían aumentado un 70% respecto del 2000, ubicándose entre los 10 principales causas de fallecimientos.

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